0
Suscríbete y recibe contenido exclusivo, sin tabúes.
Trataremos tus datos para enviarte el código y nuestra newsletter. Puedes darte de baja cuando quieras.
Vibrador de la serie Extreme de Pretty Love con cabezal de dos puntas flexibles y 10 modos de vibración. Silicona morada con embellecedor dorado, sumergible y con carga magnética por USB.
El Pretty Love Lunao es un vibrador de silicona con un cabezal partido en dos puntas flexibles, pensado para quien quiere la vibración repartida en dos puntos de contacto en lugar de concentrada en una sola cabeza. Pertenece a la serie Extreme de la marca y funciona igual de bien como estimulador externo que apoyado sobre la pared frontal de la vagina.
Las dos puntas nacen de un cuello estriado y ceden hacia fuera al presionarlas, así que se abren para abrazar la zona en vez de clavarse. Esa flexibilidad es lo que cambia el uso respecto a un vibrador de cabeza única: la vibración llega por dos lados a la vez y el punto de apoyo se ajusta solo a la anatomía de cada persona.
Mantén pulsado el botón de la base para encenderlo y ve tocándolo para recorrer los programas: conviene empezar por los más suaves y subir a medida que la zona se acostumbra. Al ser de silicona, el lubricante tiene que ser de base agua, porque los de base silicona atacan el material. Lávalo con agua tibia y jabón neutro antes del primer uso y después de cada sesión y sécalo antes de guardarlo. Llega en paquete anónimo, sin marcas exteriores ni interiores que identifiquen el contenido y con un operador logístico neutro (PC Logistic) como remitente, en 1-3 días laborables en península y Portugal.
Sí, es sumergible, de modo que sirve en la ducha o en la bañera y se puede aclarar bajo el grifo sin problema. Sécalo del todo antes de acoplar el cargador magnético.
Con un cargador magnético que se acopla a la base y se conecta por USB a un adaptador de red o a un ordenador. Al no llevar un puerto abierto en el cuerpo, la carcasa queda cerrada y se puede lavar sin tapones ni juntas.
Reparten la vibración en dos puntos de contacto en lugar de uno. Son flexibles y se abren al apoyarlas, así que envuelven la zona estimulada en vez de presionar sobre un solo punto, algo útil tanto en el clítoris como en la entrada.
De base agua, siempre. El cuerpo es de silicona y un lubricante de la misma base la reblandece y le deja un tacto pegajoso permanente. El de base agua es compatible y se retira con un enjuague.
Diez. Se recorren con el mismo botón de encendido situado en la base, pulsándolo una vez tras otra, y combinan intensidades continuas con patrones intermitentes.