- ¡En oferta!
- -11%
- -11%
- ¡En oferta!
- -9%
- -9%
- ¡En oferta!
- -8%
- -8%
- ¡En oferta!
- ¡En oferta!
- -8%
- -8%
- ¡En oferta!
- -13%
- -13%
- ¡En oferta!
- -8%
- -8%
Cómo elegir una pluma para cosquillas
Todas hacen lo mismo, pero el largo del mango y el tipo de pluma cambian bastante la sensación y la forma de jugar.
- Largo total: de 15 a 19 cm para un trabajo cercano y preciso; de 35 a 56 cm para recorrer el cuerpo entero sin moverte del sitio, práctico si la otra persona está atada.
- Tipo de pluma: las de avestruz son largas y mullidas y dejan un roce amplio; las de pollo, más firmes, marcan mejor el trazo; el plumero de marabú concentra el contacto en una zona pequeña.
- Doble extremo: buena parte de los modelos llevan paleta en el lado opuesto, con forma de encaje, rosa, corazón o volante, para pasar del roce al azote suave sin soltar el mango.
- Mango: el metal se desliza frío por la piel y suma otra sensación; los de cuerda, plástico o pedrería pesan menos y se manejan mejor en sesiones largas.
El pedido sale en envío 100% discreto: paquete anónimo, sin marcas externas ni internas que identifiquen el contenido, con un operador logístico neutro como remitente y entrega en 1-3 días laborables en península.
Preguntas frecuentes sobre plumas eróticas
¿Cómo se usan?
Se pasan despacio y sin patrón fijo por cuello, orejas, costados, interior de los muslos, pies y espalda, alternando roce y pausas. Lo que multiplica el efecto es la espera: cambiar de zona y de ritmo sin avisar.
¿Sirven para quien nunca ha probado el juego sensorial?
Sí. Son la entrada más suave: no duelen, no marcan y no exigen técnica ninguna. Permiten tantear hasta dónde queréis llegar antes de plantearos una pala o un flogger.
¿En qué zonas se pueden usar?
Son de uso externo y funcionan en casi todo el cuerpo. Evita los ojos y no las introduzcas en ninguna cavidad: las plumas sueltan barbas y el mango no está pensado para eso.
¿Cómo se limpian y se guardan?
No se sumergen. Se sacuden para airearlas y el mango se pasa con un paño ligeramente húmedo y se seca. Guárdalas colgadas o en su envoltorio: una pluma aplastada pierde el tacto y no lo recupera.