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Preservativos de látex natural con sabor y aroma a chicle, extra lubricados y transparentes. Pensados para el sexo oral sin renunciar a la protección. En packs de 4 y de 8 unidades.
Los Skins Bubblegum son preservativos de látex natural con sabor y aroma a chicle, extra lubricados, pensados sobre todo para el sexo oral sin renunciar a la protección. Se venden en dos formatos, pack de 4 y pack de 8, que eliges en el selector.
El aroma afrutado cumple una función muy concreta: tapar el olor característico del látex, que es lo que suele cortar el rollo en el sexo oral. Skins los fabrica en su látex transparente Invisilex y los presenta envueltos de uno en uno, en sobres pensados para abrirse con los dedos.
Abre el sobre por la muesca con los dedos, nunca con los dientes ni con tijeras, y coloca el preservativo antes de cualquier contacto, no a mitad. Como son de látex, admiten lubricantes de base agua y de base silicona, pero no los productos con aceites o grasas, como aceite de coco, vaselina o cremas corporales, que debilitan el material y aumentan el riesgo de rotura. Guárdalos lejos del calor y de objetos punzantes y revisa la fecha de caducidad impresa en el sobre antes de usarlos. El pedido llega en paquete anónimo, sin marcas externas ni internas que identifiquen el contenido, con un operador logístico neutro como remitente y entrega en 1-3 días laborables en península.
No. Son preservativos completos de látex natural: el sabor está pensado para el sexo oral, pero cumplen la misma función de barrera en la penetración que cualquier otro preservativo de la marca.
El de 4 si quieres probar el sabor antes de comprometerte, y el de 8 si ya sabes que te gusta. Los dos traen el mismo preservativo: lo único que cambia es el número de unidades de la caja.
De base agua o de base silicona; los dos son seguros con el látex. Evita cualquier producto con aceites o grasas, incluidos los aceites de masaje y la vaselina, porque degradan el látex.
El fabricante los perfuma precisamente para enmascarar ese olor, y así lo destaca el propio envase. Es la diferencia principal frente a un preservativo transparente sin aromatizar.