El plumero de cosquillas de Kink es un accesorio de juego sensorial de 36 cm: un penacho de plumas naturales montado sobre un mango fino, pensado para acariciar la piel de otra persona y crear anticipación, sin nada de impacto. Es de los productos más suaves de la sección de BDSM, así que funciona igual de bien para quien nunca ha probado nada del estilo como para quien ya juega con vendas y ataduras.
Cómo se usa
La gracia está en ir despacio y en no avisar de por dónde llega la siguiente caricia, por eso se combina tan bien con un antifaz: la persona que lo recibe no ve el recorrido y cada roce llega por sorpresa. Recorre las zonas donde la piel es más fina —el interior de los brazos, el cuello, la nuca, la cara interna de los muslos, la parte baja del abdomen— alternando el abanico de plumas con la punta del mango para cambiar de textura. Al ser un juego de estimulación y no de impacto, no hay que aprender ninguna técnica: basta con acordar antes hasta dónde queréis llegar y una palabra que sirva para parar.
Medidas y materiales
- Longitud total: 36 cm, mango incluido.
- Penacho: plumas naturales de gallo, ligeras y flexibles, montadas en abanico sobre la contera.
- Mango: varilla fina y firme con acabado en silicona y polipiel, según la ficha técnica del fabricante.
- Lazo de muñeca: cordón en el extremo del mango, para sujetarlo a la mano o colgarlo.
- Colores: se vende en negro y en rojo; eliges el tuyo en el selector.
Un accesorio para empezar sin complicarte
Por precio y por lo que hace, es un producto de entrada: no inmoviliza, no aprieta y no deja marca, así que sirve para tantear el terreno antes de decidir si os interesan las fustas, las palas o las ataduras. Como todos los pedidos, llega en un paquete 100 % discreto y anónimo, sin marcas externas ni internas que identifiquen el contenido, con entrega en 1-3 días laborables en España y Portugal peninsulares.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto mide exactamente?
Mide 36 cm de largo en total, contando el mango y el penacho de plumas. Es una medida cómoda para recorrer el cuerpo de otra persona manteniendo cierta distancia, que es justo lo que hace interesante el juego.
¿Las plumas son naturales?
Sí, son plumas naturales de gallo montadas en abanico sobre la contera del mango. Por eso el penacho tiene volumen y cada pluma cae de una forma ligeramente distinta, con puntas más largas en el borde exterior.
¿Sirve si nunca hemos probado nada de BDSM?
Sí. No golpea, no aprieta y no restringe el movimiento: es estimulación de piel y poco más. Solo necesitáis acordar antes las zonas que entran en el juego y una palabra de seguridad para parar en cualquier momento.
¿En qué colores está disponible?
En dos: negro y rojo. La forma, la longitud y el mango son idénticos en ambos, solo cambia el color del penacho, que eliges en el selector antes de añadirlo a la cesta.