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Par de esposas de muñeca en rojo y negro con cierre de hebilla, anilla en D y una cadena corta con mosquetones que se engancha y se quita cuando quieras. Ajustables a distintas muñecas.
Estas esposas de muñeca de Ohmama Fetish son un par de puños anchos con hebilla y cadena desmontable, pensados para iniciarse en los juegos de inmovilización con algo más cómodo y más regulable que unas esposas metálicas.
La banda que toca la piel es ancha y roja, y sobre ella corre una tira negra perforada que cierra con hebilla metálica. Esa anchura es justo lo que marca la diferencia: reparte la presión en una superficie mayor, así que no se clava en la muñeca aunque quien las lleva tire un poco. Cada puño lleva una anilla en D remachada, y la cadena corta que viene en el conjunto termina en dos mosquetones que se abren con el pulgar. Con la cadena puesta, las manos quedan unidas; sin ella, cada muñeca puede engancharse por separado a otro punto de sujeción.
Antes de empezar, acordad una palabra o un gesto para parar, y colocad las esposas dejando hueco para meter dos dedos entre la banda y la muñeca: la sujeción tiene que notarse, no cortar. Comprueba de vez en cuando que las manos no se enfrían ni se duermen, y no dejes nunca sola a la persona atada. Suelta primero la cadena y después las hebillas, que se abren en un segundo. Para el mantenimiento, pasa un paño húmedo con jabón neutro por el exterior, seca bien las partes metálicas y guarda el conjunto extendido. Tu pedido llega en un paquete 100% discreto y anónimo, sin marcas externas ni internas que identifiquen el contenido, con entrega en 1-3 días laborables en España y Portugal peninsulares.
Sí. La cadena va unida a los puños mediante dos mosquetones, así que se quita en un momento y cada muñeca queda independiente. Con la cadena montada, las manos quedan unidas a una distancia corta.
Sí. Cierran con hebilla metálica sobre una tira perforada, igual que un cinturón, así que se adaptan a muñecas de distinto grosor. Deja siempre espacio para introducir dos dedos entre la banda y la piel.
Sí. La banda ancha y acolchada reparte la presión y la hebilla se suelta en un gesto, dos cosas que dan tranquilidad en las primeras veces. Acordad antes una señal para parar y no dejéis sola a la persona inmovilizada.
La banda es ancha y acolchada, así que reparte la presión en más superficie que unas esposas metálicas y resulta más llevadera. Aun así, cualquier sujeción marca si se aprieta de más: ajusta dejando espacio para dos dedos y revisa la muñeca cada poco.